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Desde que me bauticé hace casi siete años en la Iglesia de Cristo in Wichita el día 13 de diciembre, 1998 a la tierna edad de 13 años, Dios me ha enseñado tanto y me ha bendecido con el sueño de ser un ministro. Me mudé a Portland, Oregon para capacitarme en el ministerio mientras iba tras un título en el Ministerio Pastoral en Cascade College, una escuela de la Iglesia tradicional de Cristo. En la escuela más que nada me gusta aprender de mis profesores en las clases de la Biblia. Sin embargo, he visto a los “Cristianos” en el campus que dicen ser “maduros” pero en mi opinión están dormidos y su celo se ha perdido en sus conocimientos “profundos”. (Quiero aclarar, que si pienso que es esencial crecer en el conocimiento de la palabra de Dios para madurar). Tristemente, he visto esa misma actitud de que “el conocimiento es igual que la madurez” meterse en nuestra confraternidad de iglesias en los años recientes. En el clima de nuestras iglesias, mas que nunca la gente quiere llegar a la madurez espiritual, yo me incluyo en este grupo. He leído mucha literatura y he escuchado a varios hermanos que hablan de la madurez de diferentes perspectivas. Todo esto me reto como universitario a escudriñar lo que es la madurez espiritual según la Biblia.¡Los fariseos sabían más acerca de Dios y la ley escrita que la mayoría de la gente de su tiempo! ¿Hubiese dicho Jesús que ellos eran “maduros espiritualmente”, o “¿maduros en su conocimiento de Dios?” ¡Claro que no! Jesús dijo, “Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos.” (Mateo 11:19) También las Escrituras dicen que madurarse es conformarse “a la plena estatura de Cristo.” ¡Juntando estas dos escrituras, uno llega a ser maduro cuando somos como Cristo de corazón y en nuestras acciones! Por medio de mis estudios y observaciones, Dios me ha dado la convicción en mi corazón de que la madurez espiritual es simplemente obedecer, servir, construir, discipular y producir. ¡Vamos a ver lo que dicen las Escrituras!
- Obedecer – Lucas 8:14-15
Jesús habla acerca de la falta de madurarse en la parábola del sembrador. Los que tienen el corazón de la tercera tierra “los ahogan las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida, y no maduran.” La madurez se revela en el versículo 15, “Pero la parte que cayó en buen terreno son los que oyen la palabra con corazón noble y bueno, y la retienen; y como perseveran, producen una buena cosecha.” La madurez es retenerse en la Palabra. Si la Biblia lo dice, obedézcalo. El obedecer la Palabra de Dios es madurez.
- Servir – Efesios 4:11-16
Esta escritura demuestra no tan solo cómo lograr madurez personal, sino también en el ministerio. “El mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.” Nuestros líderes deben de prepararnos a servir, para que estemos unificados y maduros. Servir es lo que hizo Jesús y eso nos defina espiritualmente. Jesús dijo, “el Hijo del hombre (no) vino para que le sirvan, sino para servir.” (Marcos 10:45)
- Construir – Efesios 4:12-16
Ya que obedeces la Palabra de Dios y sirves a los demás, el próximo aspecto de la madurez espiritual es construir tu congregación local “para edificar el cuerpo de Cristo.” ¿Cuales talentos y dones estás utilizando para construir el ministerio-predicar, dirigir, dar financieramente, enseñar, animar o ser misericordioso? (Romanos 12:3-8) Ser un ministerio maduro es la única manera de que “Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los artificios de quienes emplean artimañas engañosas.” Tanta gente ha sido engañada por Satanás y se zarandean por aquí y por allá en lo que creen. Madurez Bíblica nos protegerá de las enseñanzas falsas que existen por allí, tal como la autonomía, salir con gente no Cristiana, el discipulado es opcional, el bautismo no es necesario para la salvación, etc. Obedecer, servir y construir ayudará a que crezca el ministerio. (v. 16) Y cada miembro debe de hacer su trabajo. (v. 16)
- Discipulado – Colosenses 1:28
“A este Cristo proclamamos, aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos perfectos en él.” ¡El discipulado es un mandamiento de Dios que es necesario para madurar! ¿Quién te discipula a la madurez en Cristo? No solamente “conocimiento Bíblico” o “vistas profundas a las Escrituras” o sus “opiniones.” Pero una persona que te reta a ser más maduro bíblicamente, que te llame a obedecer la Palabra de Dios. Eso quiere decir que es alguien que te esta entrenando a ser más como Cristo cada día, en cada aspecto de tu carácter. ¿Quién te entrena a obedecer las Escrituras, servir a los demás, construir la Iglesia, discipular a otra gente y producir una cosecha de justicia? El discipulado es vital para que cada uno de nosotros seamos presentados maduros ante Cristo. Las relaciones de discipulado es amistad con otro Cristiano que “te dice la verdad con amor,” “aconsejando y ensañándonos” en cada aspecto de nuestras vidas diarias.
- Producir – Hebreos 5:11-14, 6:8
“En realidad, a estas Alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios…necesitan leche en vez de alimento sólido.” Según el versículo 12 deberíamos de ser maestros. A lo mejor te preguntas, ¿maestro de qué? En 6:1, el autor dice que deberíamos de haber dejado las “enseñanzas más elementales” (“primeros principios”-KJV) ya hace mucho. (“Primeros principios” o “enseñanzas más elementales” son simplemente las enseñanzas más básicas que se necesitas para convertirse en discípulo.) En Hebreos 5-6, ¡el Espíritu nos dice que cada discípulo debe de ser un maestro de las “enseñanzas más elementales” ¿Puedes convertir a alguien utilizando la Biblia? El autor es directo, uno tiene que saber los “primeros principios” del Cristianismo. (6:1-3) Luego, uno tiene que perseverar y no caerse de la fe. (4-6) Recuérdese que Jesús llamó a cada uno de nosotros de producir fruto que perdurará. (Juan 15:16) Eso se expresa en Hebreos 6:7-8, “Cuando la tierra bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella, y produce una Buena cosecha para los que la cultivan, recibe bendición de Dios. En cambio, cuando produce espinos y cardos, no vale nada; está a punto de ser maldecida, y acabará por ser quemada.” El autor de la carta a los Hebreos nos demuestra lo que realmente es la madurez espiritual. Dice que es producir una cosecha, así como Jesús nos contó en Lucas 8:14-15; es producir el fruto de nuevos discípulos. Por eso el Espíritu dice que deberíamos de ser maestros de las “enseñanzas más elementales,” para que produzcamos fruto. ¡El Cristiano maduro conoce los “primeros principios” de la Biblia y los utilice para hacer discípulos!
¿Te sorprendiste? La madurez espiritual es simplemente el obedecer la Palabra de Dios, servir a los demás, construir el ministerio, dar y recibir el discipulado, y producir fruto. Jesús es nuestro ejemplo perfecto y demostró todo eso en su ministerio. Nos gusta pensar que la madurez espiritual es luchar en las “áreas grises” o poder “discernir las cosas mejor para tener libertad en Cristo.” Otros piensan que su Iglesia se está madurando porque están “estudiando” la Biblia a un nivel más “profundo,” ¡mientras tanto se tolera el pecado y la iglesia no crece! ¡Eso no es madurez! De hecho, en Hebreos 5:14 la Biblia dice, “El alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo.”
En mi vida he pasado mucho tiempo en las “áreas grises” Mudarme a Pórtland me ayudó a distinguir que aunque el conocimiento, perspectiva y profundidad son esenciales, la madurez es poner la Palabra en acción, caminar con Dios, salvar a los perdidos y ayudar a los salvos a ser fieles y llenarnos de fe. Más que nunca, estoy creciendo en los frutos del Espíritu, “amor, alegría, paz, paciencia…” (Gálatas 5:22-23) Ser maduro es distinguir lo bueno de lo malo. No hay ningún lugar entre los dos. En las enseñanzas de Jesús todo era blanco y negro. Te arrepientes o pierdes tu alma; vives en la luz o en la oscuridad, vas al cielo o el infierno, el camino angosto o el camino ancho, etc. Los maduros entienden eso, y producen fruto. Ha sido increíble estar aquí en Pórtland y poder confraternizar en una iglesia madura en donde se distingue lo bueno de lo malo y la cosecha se está recogiendo. Esforcémonos para ser maduros espiritualmente y distinguiremos lo bueno de lo malo simplemente obedeciendo, sirviendo, construyendo, discipulando y produciendo. ¡Y que la gloria y honor sea de Dios por el fruto que se cosechará!
Mike Patterson
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