Invitado: Jay Hernández

“David partió con sus seiscientos hombres hasta llegar al arroyo de Besor. Allí se quedaron rezagados doscientos hombres que estaban demasiado cansados para cruzar el arroyo. Así que David continuó la persecución con los cuatrocientos hombres restantes… ( y derrotó a los Amalecitas)… Luego David regresó al arroyo de Besor, donde se habían quedado los doscientos hombres que estaban demasiado cansados para seguirlo. Ellos salieron al encuentro de David y su gente… Pero entre los que acompañaban a David había gente mala y perversa que reclamó: Éstos no vinieron con nosotros, así que no vamos a darles nada del botín que recobramos. Que tome cada uno a su esposa y a sus hijos, y que se vaya. No hagan eso, mis hermanos -les respondió David-. Fue el Señor quien nos lo dio todo, y quien nos protegió y puso en nuestras manos a esa banda de maleantes que nos había atacado.¿Quién va a estar de acuerdo con ustedes? Del botín participan tanto los que se quedan cuidando el bagaje como los que van a la batalla. Aquel día David estableció esa norma como ley en Israel, la cual sigue vigente hasta el día de hoy.” 1 Samuel 30:9-25

En la foto, Jay Hernandez junto a su esposa Angie y sus dos hijos, Alonso y Nathan…

El 2008 fue un año de grandes desafíos en mi vida – un año de agotamiento. Actualmente, creo que el agotamiento comenzó para mí en el año 2007 y nos ha tomado mas de un año entero recuperarnos. La escritura, “Cómo han caído los valientes” hace eco en mis oídos (2 Samuel 1:19). Hasta mediados del 2007, servía como un Evangelista en la Iglesia International de Cristo, pero debido a mis pecados, mi debilidad y la falta de un juicio sano, no estaba incluso ni siquiera liderando una charla bíblica en la iglesia de la Ciudad de Los Ángeles, hasta recientemente.

Jorge & Lety Lopez celebrate their baptism with disciples from the Latin Ministry!
Jorge & Lety Lopez celebran su bautizmo con algunos discipulos del Ministerio Latino!

En la escritura de más arriba, no sabía por qué 200 de los hombres que estaban con David estaban agotados, mientras que los otros 400 no lo estaban. Quizás ellos habían sido los únicos luchando en la batalla anterior, o quizás eran simplemente soldados débiles. Ya que el Espíritu Santo no hizo ninguna mención acerca de la razón, lo más probable, es que en la mente de Dios, la causa del cansancio era irrelevante. Sé que mi cansancio ha venido de mucho sufrimiento, decepciones, contratiempos, la pérdida de mis sueños, un sentimiento de fracaso, y la poderosa mano de Dios presionándome para ser humilde y cambiar. Financieramente, como muchos, mi esposa y yo teníamos (more…)